La normativa de la CURP con datos biométricos entra en vigor en febrero tras finalizar el periodo de transición voluntaria. Ahora se convierte en un requisito obligatorio para acceder a servicios esenciales en México. Esta medida, derivada de la Ley General de Población, tiene como objetivo modernizar el sistema de identificación nacional para combatir el robo de identidad, fraudes y duplicidades.
La nueva CURP incluye datos biométricos únicos de cada individuo, como huellas dactilares, reconocimiento facial preciso, escaneo de iris y firma digital. A diferencia del formato tradicional en papel, este documento biométrico proporciona una identificación más segura y confiable.
Aunque las autoridades han aclarado que no habrá sanciones económicas por no poseer la CURP biométrica, su ausencia limitará el acceso a diversos servicios cotidianos al convertirse en el estándar de validación. La versión tradicional en papel dejará de ser válida, por lo que se recomienda a la población completar el trámite para evitar contratiempos en el futuro.
