El Servicio Meteorológico Nacional intensifica la vigilancia ante una zona de baja presión en el océano Pacífico
La temporada de lluvias y ciclones tropicales en el Océano Pacífico ha comenzado a intensificarse, lo que ha llevado a las autoridades a permanecer atentas ante posibles desarrollos. Este martes 2 de junio de 2026, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) activaron alertas oficiales tras elevar al 80% la probabilidad de que una zona de baja presión se desarrolle como ciclón en las próximas 48 horas. Este fenómeno se prevé que transforme en el primer ciclón de la temporada, que será conocido como “Amanda”.
A este aumento significativo de probabilidades se suma la presencia de una segunda zona de baja presión, situada más cerca del territorio mexicano. Este sistema tiene el potencial de convertirse en el segundo ciclón de la temporada, denominado “Boris”, dependiendo de la evolución de “Amanda”, que podría formarse muy pronto. Esto ha llevado a las autoridades de Sinaloa a estar alerta sobre la situación en la cuenca.
Trayectoria de “Amanda” y posibles afectaciones
La cuestión que inquieta a la ciudadanía es el posible rumbo de “Amanda” una vez que se consolide como ciclón. El SMN ha indicado que, por el momento, no hay una trayectoria definida, ya que el sistema sigue organizándose. Sin embargo, los modelos de pronóstico sugieren que se mueve hacia el oeste-noroeste a una velocidad de 16 km/h, alejándose de las costas mexicanas. Actualmente, se encuentra a 2,225 kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, con un potencial de desarrollo del 80% a corto plazo y del 90% en el pronóstico semanal.
Situación de “Boris”
En cuanto a la segunda zona de baja presión, el SMN ha reportado su localización al sur de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, con una probabilidad de 40% para desarrollarse como ciclón en los próximos siete días. De alcanzar tal categoría, sería denominada “Boris”. Su proximidad al litoral mexicano del Pacífico Sur representa un riesgo, ya que un cambio en las condiciones de viento podría impactar el oleaje y aumentar las lluvias en el sur y occidente del país.
