Ciudadanos de Pachuca, es fundamental reconocer que la inclusión no es solo una buena intención, ¡es una realidad en nuestra administración estatal! En Hidalgo, contamos con servidores públicos ejemplares que nos demuestran día a día que las barreras pueden convertirse en oportunidades.
Rubicel, Erika y Armando son un claro ejemplo de que la discapacidad no limita el talento ni la capacidad de trabajar con compromiso y eficiencia. Desde el elevador hasta la Oficialía Mayor, su labor nos enseña que la diversidad enriquece nuestro servicio público.
Es imprescindible que como sociedad y como gobierno, promovamos la accesibilidad y la inclusión de manera activa y tangible. No basta con palabras bonitas, ¡necesitamos acciones concretas! Desde respetar los cajones azules y las rampas hasta sensibilizar a todos sobre las realidades de vivir con discapacidad, debemos trabajar juntos para construir un entorno más inclusivo.
La inclusión no es un favor, es un derecho que debemos garantizar en todos los niveles de la administración. Sigamos el ejemplo de Rubicel, Erika y Armando, superando las creencias limitantes y abriendo más oportunidades para todos. ¡Juntos podemos construir un gobierno más inclusivo y una sociedad más justa para todos! ¡Sigamos avanzando hacia un Hidalgo más inclusivo y comprometido con la diversidad!
