Ciudadanos de Pachuca, escúchenme con atención. Hoy vengo a informarles sobre la triste realidad que enfrentamos en nuestra comunidad. La devastación ha llegado a Chapula en Huehuetla, y lamentablemente no podrá ser habitable nuevamente. Las pérdidas han sido totales, y es momento de actuar con determinación y solidaridad.
Hemos trasladado a 144 personas y dos perritos a Tianguistengo, pero el desastre es profundo. Las casas desaparecieron por la imprudencia de construir en zonas de riesgo, y ahora solo quedan ruinas como testigos mudos de lo que una vez fue hogar.
Además, otras comunidades podrían correr la misma suerte. Desbordamientos, deslaves y caminos bloqueados nos ponen a prueba, pero no nos doblegarán. Nuestro compromiso es claro: priorizar la rehabilitación de carreteras vitales para el abastecimiento de comida, medicinas y agua.
El Gobierno está actuando con prontitud. Se han desplegado helicópteros, maquinaria y todo el apoyo necesario para llegar a quienes más lo necesitan. Agradezco el respaldo de las autoridades federales y la solidaridad de empresarios y ciudadanos que se suman a esta causa.
No bajemos la guardia. Trabajemos juntos, codo a codo, para superar esta adversidad. La reconstrucción de nuestras comunidades es tarea de todos. ¡Unidos, saldremos adelante! ¡Por Pachuca, por Hidalgo, por nuestro futuro! ¡Juntos somos más fuertes!
