El Ballet Folklórico del Estado de Hidalgo celebra 50 años de riqueza cultural
Con medio siglo de historia, el Ballet Folklórico del Estado de Hidalgo se ha consolidado como un proyecto artístico significativo que va más allá de los escenarios, en tanto que se ha convertido en un espacio esencial para la formación, la investigación y la vinculación con la comunidad. Fundada por Álvaro Serrano, la agrupación es parte de Cultiva México, una iniciativa de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México que promueve buenas prácticas en gestión cultural y artística.
Durante estos 50 años, el Ballet ha trabajado on la preservación, investigación y difusión del patrimonio cultural hidalguense, empleando un enfoque inclusivo y comunitario en su formación artística. Para conmemorar su medio siglo de labor, llevará a cabo una presentación especial el 15 de agosto de 2026 a las 18 horas, en el Auditorio Gota de Plata, en Pachuca de Soto, Hidalgo.
La agrupación ha desarrollado un modelo integral de gestión cultural que integra la investigación de campo, la creación escénica y la participación comunitaria, potenciando diálogos interculturales y priorizando la sostenibilidad y los derechos culturales. Esta labor ha sido reconocida en la primera edición de Cultiva México, que busca identificar iniciativas que generen bienestar colectivo y promuevan modelos de gestión que puedan replicarse a nivel nacional e internacional.
El Ballet Folklórico del Estado de Hidalgo ha formado a más de 3,920 individuos en danza y cultura regional, realizando anualmente cerca de 50 presentaciones que benefician a más de 15,800 personas. Entre sus obras más emblemáticas se encuentran: «Danza de los Mineros de Pachuca», «La Charreada», «Mujeres del Maguey» y «Fiesta en la Huasteca», que reinterpretan expresiones culturales tradicionales a través de lenguajes escénicos contemporáneos. Además, su labor ha llevado la riqueza cultural de Hidalgo a escenarios de varios países, incluidos Argentina, España, Italia y Colombia.
La celebración de sus 50 años será una ocasión propicia para reconocer el valor de los proyectos culturales que, mediante un compromiso comunitario, demuestran que la cultura fortalece identidades, fomenta la cohesión social y promueve el ejercicio de los derechos culturales en la sociedad.
