Desarrollo de Ciudades Esponja en Hidalgo para combatir inundaciones
El Gobierno del Estado de Hidalgo ha puesto en marcha el modelo de Ciudades Esponja como parte de su estrategia para mitigar los riesgos de inundaciones, promoviendo soluciones basadas en la naturaleza. Esta iniciativa se complementa con la creación del Fondo SDG Verde y Azul, diseñado para financiar infraestructura verde en los municipios metropolitanos.
Durante una conferencia de prensa, Miguel Ángel Tello Vargas, titular de la Unidad de Planeación y Prospectiva, subrayó que estas acciones son una respuesta a la creciente intensidad de fenómenos climáticos, como El Niño, que ocasiona sequías seguidas de lluvias torrenciales que pueden generar inundaciones en un corto periodo. Ante este panorama, el estado busca transformar la gestión del agua en las ciudades, especialmente en la zona metropolitana del Valle de México, donde se han identificado 121 puntos de alta vulnerabilidad a inundaciones.
La estrategia de Ciudades Esponja incluye el reemplazo del tradicional modelo de contención por soluciones que permitan absorber y aprovechar el agua de lluvia. Entre las obras propuestas están jardines de lluvia, parques infiltrantes, techos verdes, pavimentos permeables y sistemas de captación pluvial. Asimismo, se busca capacitar a funcionarios en diversas dependencias para establecer criterios comunes en la ejecución de infraestructura verde y azul.
El gobierno estatal también colabora con diferentes entidades, incluyendo el Gobierno de México y Banobras, para constituir el Fondo SDG Verde y Azul, que otorgará recursos a los municipios para proyectos de sustentabilidad. A través de un encuentro internacional en Bilbao, se obtuvieron 3 millones de dólares para estructurar este fondo, cuyo análisis financiero está en marcha.
Inicialmente, las acciones se concentrarán en municipios metropolitanos como Tula de Allende y Tepeji del Río, donde ya se priorizan proyectos que fortalecerán la infraestructura verde y optimizarán la gestión del agua, atendiendo así la problemática de la sobreexplotación de acuíferos y el crecimiento urbano, a la vez que se garantiza el derecho humano al agua.
