Historias de resiliencia en el campeonato «Mundial Mujeres Libres»
El campeonato nacional de fútbol femenil «Mundial Mujeres Libres», convocado por el Gobierno de México, representa un hito en el empoderamiento femenino en el deporte, según Katya Gabriela Hernández Pérez, directora general del Instituto Hidalguense de las Mujeres (IHM). A pesar de los avances alcanzados, reconoció que persisten significativas desigualdades en áreas como la salarial, el reconocimiento y la violencia de género, lo cual subraya la necesidad de visibilizar tanto a futbolistas profesionales como a mujeres que buscan espacio en esta actividad y ejercen su derecho al deporte.
Esta iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y apoyada por el gobierno de Hidalgo, tiene como objetivo promover la inclusión, la convivencia comunitaria y el trabajo en equipo entre mujeres. Las historias de numerosas hidalguenses reflejan este esfuerzo en acción. Raquel Jiménez, originaria de Tepeji del Río, comenzó a jugar a los 10 años tras participar en un torneo escolar, enfrentándose a la resistencia de sus compañeros varones que no permitían a las niñas ocupar las canchas. Martha Valeria Arista de Yahualica, quien se destacó desde los 13 años en su equipo de Telesecundaria, manifestó: “me gusta porque me siento libre”.
Imelda Juárez, del equipo de Singuilucan, encontró en el fútbol su pasión a los 28 años, mientras que Judith Alvarado recuerda que comenzó a jugar con sus primos, rompiendo barreras de género en la ausencia de ligas femeniles. Ema Delgadillo destacó que este torneo contribuye a fomentar un espíritu democrático dentro del deporte.
Marlén Caro Ibarra, portera del equipo de Epazoyucan, eligió el fútbol desde los cinco años, pero enfrentó obstáculos en su colegio, donde solo existían equipos masculinos. Ahora, madre y futbolista, compagina su maternidad con su dedicación al deporte, apoyada por redes que la sostienen y con un mensaje claro para las futuras generaciones de mujeres: que se preparen y no abandonen sus sueños.
